Home / response / Articles / ...
response: Enero 2012

Cordialmente Suya: A Nadie le Gusta una Pared que Separa

By /por Harriett Jane Olson

“No le demos excesivo poder a una pared. Las fronteras cambian. Las alianzas cambian. Sólo el amor de Dios se mantiene firme. En este año nuevo, soñemos con la paz, pero también comprometámonos nuevamente a trabajar por la paz y a declarar el mensaje del amor de Dios a todos los pueblos de la tierra”.

Para mí, estas palabras de Robert Frost me recuerdan las paredes de piedra fría que marcan la separación de los campos y propiedades a través de los bosques y las colinas de Nueva Inglaterra. Mientras sirven un propósito doble de proporcionar un lugar para poner piedras removidas cuando se limpian los campos y de demarcar los límites de la propiedad, con el tiempo estas paredes se rompen, y los pedazos se desparraman entre las plantas y parecen desaparecer. En algunos lugares, las piedras se recogen y se reutilizan, y en otros, quedan como testimonio silencioso de las líneas que parecían lo suficientemente importantes como para invertir tiempo y esfuerzo en construir estas paredes.

Este proceso de construcción de muros y fronteras para delimitar algo, me recuerda también las paredes que han caído en diferentes lugares del mundo donde se han esforzado por lograr reformas y reconciliación. En mi cocina, tengo un pequeño trozo del muro de Berlín --un recuerdo de un viaje que mi papá y mi hermano realizaron. ¡Imagínense! Una temible y poderosa construcción militar que se consideró necesaria para mantener el orden mundial y la seguridad nacional, reducida a pequeños pedazos pegados en un plástico para ser vendidos como recuerdos del lugar.

Al mismo tiempo, continuamos defendiendo otros muros y cercas. Los "muros de la paz" en Belfast permanecen en su lugar, con comunidades protestantes y católicas divididas en ambos lados. Sólo entran en contacto por medio de actividades intencionalmente planificadas para interactuar. Las paredes han hecho que generaciones de niñas y niños crezcan sin saber uno del otro, separados por el uniforme escolar, el calendario, la tradición y el miedo. El proyecto misional Este de Belfast está trabajando con personas de ambos lados para conseguir derrumbar las paredes simbólicas que los separan para que las paredes reales puedan ser derribadas. Estos esfuerzos pueden dar como resultado que finalmente se logre eliminar el miedo que tiene la gente y la sensación de seguridad que sienten sólo porque las paredes están todavía allí y se cierran cada noche.

Comunidades a lo largo de la frontera sur de los Estados Unidos están experimentando algo similar. Familias con miembros en ambos lados de la frontera México/Estados Unidos “se filtran” a través de los puestos de control reemplazando el libre intercambio que tenían anteriormente. El miedo, la ley y la violencia hacen estos muros y cercas más gruesos y sólidos, mucho más restrictivos que los paredones reales.

Un patrón similar ocurre en Israel y en Corea, donde las personas están separadas en nombre de la seguridad. Los gobiernos y los que tienen un interés financiero en el mantenimiento de estas separaciones, utilizan todas las armas habituales: miedo, regulaciones, intimidación e incentivos financieros para construir más límites físicos y para recompensar y presionar la separación y la desconfianza. Todo esto se lleva a cabo a pesar de que a menudo, las personas afectadas tienen más intereses en común entre sí que con los que ocupan posiciones de poder y que estarían mejor asistidas si se trabajara en sus intereses comunes en lugar de centrarse en lo que los divide.

A nadie le gusta una pared que separa. Cada grupo necesita quizás un tiempo para reflexionar, para reagruparse, o para calmar la pasión negativa que experimentan, ya que la separación no es una solución a largo plazo. La separación no construye la paz. Como mujeres en misión con hermanas alrededor del mundo, los miembros de las Mujeres Metodistas Unidas saben que deben encontrar maneras de trabajar juntas por el bien de todas y todos.

Harriett Jane Olson
División de Mujeres
Secretaria General Adjunta
holson@unitedmethodistwomen.org

Last Updated: 03/19/2014
 
 

© 2014 United Methodist Women