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Marzo 2011

Cordialmente Suya: El Desafío de una Reunión Saludable

By Harriett Jane Olson

La organización de las Mujeres Metodistas Unidas se ha comprometido a identificar cuestiones importantes, por medio de la oración y la acción.  Así que cuando leí el informe del año 2010 de la Administración de Recursos y Servicios de Salud de los Estados Unidos sobre la salud de la mujer, inmediatamente comencé a pensar en lo que podríamos hacer. El informe, basado en un amplio análisis de datos provenientes de varios estudios sobre mujeres en los Estados Unidos de diferentes edades,  nos indica que hay disparidades en el estado de salud según la raza, logros de educación, y nivel de ingresos de estas mujeres. Lamentablemente, éstas son conclusiones que son familiares y conocidas por las Mujeres Metodistas Unidas y forman parte de nuestro análisis a medida que servimos y abogamos por las personas marginadas.

Sin embargo, me llamó mucho la atención la cantidad de hallazgos que representan también una verdad para todas nosotras:

  • Las mujeres no reciben cantidades adecuadas de calcio o folato.
  • Pocas son las mujeres hacen ejercicio físico moderado dos horas y media por semana.
  • La obesidad afecta a muchas de nosotras.
  • Los riesgos de caídas a una edad avanzada son muy pronunciados.

Por suerte o por desgracia, no se tratan de hallazgos que nos hacen ir enseguida al médico para pedir remedios. Por supuesto, algunas de las mujeres encuestadas que se incluyen en estos resultados tienen otras condiciones de salud que afectan lo que pueden comer o, hacer ejercicios que sean apropiados para ellas.  Además, algunas de las mujeres que sufren lesiones por caídas pueden
tener condiciones médicas que causan esas caídas. Algunas de nosotras heredamos factores genéticos que nos predisponen a tener "huesos débiles", incluso con adecuada cantidad de calcio y ejercicio; pero para el resto de nosotras, estos resultados muestran qué estilo de vida elegimos vivir y cuáles son nuestros hábitos diarios.

Si observamos algunas de esas opciones y hábitos, la manera como comemos y cómo lo que comemos manda un mensaje a los demás, debemos reflejar nuestra hospitalidad expresada en nuestro estudio misional de 2009 "Los Alimentos y la Fe". ¿Qué es entonces lo que debemos aprender de este tipo de informe?

¿Qué clase de alimentos ofrecemos en los almuerzos, cenas y reuniones de las Mujeres Metodistas Unidas? ¿Tenemos en cuenta el estado actual de salud de las mujeres cuando organizamos estos eventos? ¿Qué tipo de actividades incluiríamos en nuestras reuniones si tuviéramos en cuenta estos hallazgos cuando programamos nuestros eventos? ¿Cómo sería si al participar en el Programa de Lectura incluyéramos escuchar un libro en audio mientras caminamos por 30 minutos todos los días? ¿Pueden imaginar una reunión de las Mujeres Metodistas Unidas donde sus miembros utilizan los productos enlatados que trajeron para la colecta de alimentos, para hacer algunos ejercicios de resistencia antes de empacar las latas en cajas para su entrega? Tal vez algunos de nosotras podríamos estacionar nuestro vehículo más lejos de la entrada de la reunión para caminar y asegurarnos que cumplimos con la cantidad de "pasos" que debemos hacer cada día.

A menudo, los miembros de las Mujeres Metodistas Unidas que tratan de controlar su peso y hacer ejercicios, comen poco para "ahorrar" calorías que luego usarán para poder comer durante nuestras reuniones; mientras que esperan que la reunión termine antes de que se haga de noche así pueden hacer una caminata esa tarde. Saludables, enteras y bendecidas - ¿no es ésta la clase de organización que queremos tener?

Harriett Jane Olson
División de Mujeres
Secretaria General Adjunta
holson@unitedmethodistwomen.org

Last Updated: 03/22/2014
 
 

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