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Response: Octubre 2013

Cordialmente Suya: Lo que la Iglesia Necesita de las Mujeres Metodistas Unidas

Harriett Jane Olson
Harriett Jane Olson

By /por Harriett Jane Olson

Las Mujeres Metodistas Unidas es una organización de la Iglesia Metodista Unida. Como tal, es justo preguntar: "¿Qué necesita la Iglesia Metodista Unida de las Mujeres Metodistas Unidas?"¿Cómo respondería usted a esa pregunta?

Algo que las Mujeres Metodistas Unidas han contribuido constantemente a la iglesia y al mundo es el punto de vista de las mujeres, la niñez y la juventud -y en particular, a los que menos se tienen en cuenta en la estructura de poder actual. Observamos el impacto que tienen las empresas, los gobiernos y la iglesia en las mujeres, la niñez y la juventud, y luego analizamos, escuchamos y damos a conocer sus historias y actuamos en su nombre para lograr cambios en sus vidas.

También leemos la Biblia enfocándonos en las historias de las mujeres, las niñas y niños, y "los marginados". Jesús desafió las expectativas culturales de lo que debían ser sus responsabilidades como hijo primogénito y declaró en su lugar, que su responsabilidad era con las mujeres y los hombres que venían a escucharlo predicar (Marcos 3:32). Más tarde en el Gólgota, Jesús se dirigió a Juan y le pidió que cuidara a su madre, María (Juan 19:26-27).

Entre los que escuchaban a Jesús, podemos identificar a su familia adoptiva a quienes les declaró su solidaridad. Podemos identificarnos con Jesús mismo, alerta a las expectativas culturales que nos distraen de nuestra familia definida por Dios. Nos parecemos a la madre de Jesús, a sus hermanas y hermanos, cuando esperamos que Jesús se ocupe de nuestras necesidades institucionales, en lugar de comprometernos con las necesidades alrededor del mundo. Tal vez pensamos que Jesús está "fuera de sí"(Marcos 3:21) cuando incorpora a otras personas a ser parte de "nuestra" familia.

La Iglesia Metodista Unida necesita que nosotras leamos las Escrituras estando profundamente concientes de las mujeres, la niñez y la juventud que no se definen a sí mismos como parte de la familia de Dios o que no creen que Dios esté obrando en el mundo.

Si el llamado de Dios para nuestra iglesia es el que crezcamos, la Iglesia va a cambiar. Si somos fieles a nuestra historia, nos acercaremos a los marginados de la sociedad. En los Estados Unidos, esto significa que vamos a convertirnos en una comunidad más joven, más racial y lingüísticamente diversa, y donde más mujeres ocuparán puestos de liderazgo.

Las Mujeres Metodistas Unidas se han comprometido desde hace mucho tiempo a ser una comunidad diversa. El "Código de Justicia Racial" fue escrito por las predecesoras de las Mujeres Metodistas Unidas. Desafiando la política de segregación de la iglesia en los principios del siglo 20, las Escuelas regionales de Misión Cristiana fueron creadas para hacer posible que las mujeres afroamericanas de la Jurisdicción Central pudieran ser parte de nuestros programas jurisdiccionales. Nuestro evento anual de capacitación "Voces" para las coordinadoras de diferentes idiomas y las presidentas conferenciales, explora maneras de honrar nuestras diferencias y de fomentar reciprocidad al crecer nuestras diversas comunidades lingüísticas y culturales.

La capacidad de las Mujeres Metodistas Unidas de transformar la fe, la esperanza y el amor en acción no asegura una vitalidad renovadora en la Iglesia Metodista Unida --lo que tenemos que ofrecer puede estar en el centro mismo de esa renovación. ¡Dios ya está obrando! Que Dios nos fortalezca y anime a ser las Mujeres Metodistas Unidas que la iglesia (y el mundo) necesita hoy.

Harriett Jane Olson
Secretaria General
Mujeres Metodistas Unidas
holson@unitedmethodistwomen.org

NOTE:
Marcos 3:32 -- Marcos, capítulo tres, versículo treinta y dos
Juan 19:26-27 -- Juan, capítulo diecinueve, versículos veintiséis y veintisiete
Marcos 3:21 -- Marcos, capítulo tres, versículo veintiuno
Siglo 20 -- Siglo veinte

Last Updated: 03/13/2014
 
 

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